Baobab

La cosa va de reinos. Por un lado, ese que tiene todos los castillos en los que tú eres palabra mayúscula y Majestad. En el otro, el Reino animal. Animales. Casi todos habitando nuestro cuerpo y muestra mente, estemos a dos palmos de distancia o a dos horas. Así, emulamos a los koalas, cuándo me creo que tu cuerpo es un hermoso eucalipto. O cuando te transformas en la señorita mapache y trepas por mi en busca del mejor de los frutos. De serpientes va la historia cuando nos enredamos en la más bonita de las constricciones y los cascabeles sonando cuando nuestras manos se juntan. La fuerza de los 5 grandes de la sabana hacen que traigan un acento desde África y conviertan su Reino en un Imperio de sábanas en los que correr, buscarse, cazarnos y disfrutarnos. Con la fuerza de una leona que gobierna a su leon a golpe de abrazo. Y qué bien te queda esa corona, nena. Nos damos cobijo, como cuando el bebé elefante b...