...NO MARQUES LAS HORAS...


Aprovechó todas las noches de aquel verano para mirar un poco al cielo, hacia arriba.
Furtivo, escondido entrte la sombra, con mucho sigilo y al son que marcaban las horas de la luna, se subía a la silla del guardacostas al dar las diez.

Dedicaba toda la noche a contar una a una las estrellas de la bóveda celestial, no sabía astronomía, apenas consiguió en esos noventa días, localizar a la osa mayor y su cría.

Él prefería crear constelaciones nuevas.

Hasta que dieron las doce del uno de septiembre.
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Imagen cedida por los ojos de la cámara de Jordán

Comentarios

Jordán ha dicho que…
todo un placer que uses mis fotos. Cuando "revelé" la foto me sugirió algo parecido a lo que has escrto.
Fernando ha dicho que…
Crear es lo que tiene. Y el tiempo también.
Con la foto, se desliza mucho mejor la idea y sus palabras.
Un saludo.

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