GOTITAS

Historias rápidas para leer en el ascensor.

Las horas.
Te levantas a los pies de la Sierra Guara, el preludio de los Pirineos; comes viendo el Pilar; cenas en la meseta.
Piensas en cuánta verdad hay cuando oyes decir eso de que los días pueden hacerse interminables.

Madejita.
En un ejercicio arriesgado cruzas la vía por dónde no se debe.
No se ve ningún tren viniendo por la derecha.
Tampoco por la izquierda.
Miras con detenimiento el cambalache de vías que se cruzan al lado de tus pies.
Imaginas la de trenes y destinos que han pasado por allí encima.
Miras otras vez a ambos lados, por si las moscas.

El beso de Klimt.
Una pareja de abuelillos esperan la salida del tren que seguro que les lleva a su casa.
Toman un café, que con el frío que hace, se agradece.
En un gesto que te conmueve, él le da un beso en la mejilla.
Imaginas la de veces que habrá hecho sonreir a su amada con ese sencillo gesto envuelto en tanta ternura.

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