Los días inciertos

Te voy a describir como me despierto todos los días.

Me levanto a las seis y cinco, mis vecinos se levantan antes y empiezan a hacer ruido a eso de las seis en punto, duchas, botes que se caen, golpes de la cuchilla en el lavabo y un largo etcétera de despropósitos.

Enciendo la luz de la mesilla de la izquierda, hoy, casualidades de la vida, se ha fundido la bombilla.
Deprisa y corriendo me voy al lavabo, me cepillo los dientes mientras me quito la ropa como un funambulista, con las piernas voy hacia la cocina, a oscuras totalmente, para encender la vitrocerámica y calentar el café.

La radio despertador suena, a eso de las seis y diez, cosa que no entiendo, paso de entenderlo, no me voy a pelear con un aparato de estos; las noticias terminan por crisparme, al mismo tiempo que en la ducha, de forma caprichosa, se alterna el agua hirviendo con el agua helada.

Termino de ducharme, ya salgo ofuscado del baño, el café chirría al otro lado, la cafetera ha cedido y se ha derramado todo sobre el calor de la vitro, la casa huele a porquería quemada bien pronto por la mañana.

Mal desayunado, abro el armario dónde trato de encontrar la corbata roja, que se suele esconder todos los días, vuelvo a sudar, la sensación de asco me invade desde la cabeza a los pies.

Son las seis y veinte de hoy, de todos los días, tú sigues sin aparecer por casa.

Y encima me pedirás un buenos días cuando vengas.

Comentarios

Teacher Fatima ha dicho que…
Hola! soy seguidora de tu blog dsd ke Google me trajo aki un día! (no recuerdo por ké..)
me ha gustado mucho esta entrada, es de mis favoritas junto 'A mis diez y tantos'

SALUDos

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