La felicidad del croissant

Para muchos/as es la primera vez que entráis en este sitio, bienvenidos; hago una excepción con esta entrada que tendría que ir en mi blog de deportes y "cosas varias de sudar" 180 PULSACIONES, debido a que lo de hoy ha tenido poco qué ver con el deporte...poco o nada.

Estas líneas son para daros las gracias por haberme llevado hoy hasta la victoria y hacer que este ya sea un día inolvidable, la primera vez nunca se olvida.

¿Gracias por qué?, pensareís. 

Pues es muy sencillo, yo no corro  ni nado solo, porque para poder llegar a los objetivos que antes eran sueños hace falta tener un colchón importante de gente, de muy buena gente de la que tirar cuando vienen mal dadas.

No me importa dar nombres, es más, estoy obligado.

Hay un momento en la carrera en el que te ves abocado al fracaso absoluto, las piernas van bien, de acuerdo, pero lo fundamental, la cabeza, empieza a irse de borrachera por los bares de la derrota, de la falsa derrota; es un combate de mentira en el que tu propia mente te quiere hundir aún sabiendo la muy hija de puta que tus piernas y tu corazón están trabajando al ritmo que tu quieres, el que te va llevar a la victoria, esa que debes a toda tu gente.

Ahí es cuando tengo que buscar un salvavidas mental.

Y en ese momento, cerca del kilómetro quince aparecéis vosotros y de vosotros he tenido que tirar.

Ha aparecido Kike con una nota en la puerta diciéndome "de la nevera para arriba es territorio del gasolinas", a su lado Tarra, cantando canciones de la Casa Azul con ese modelito "noches de pasión".
La bruja buena de la Bubu con su aura azul y sus pequitas bomba, Nora con su particular teoría de las ratas sin huesos pidiéndome que le trajera un croissant rosa relleno de choco.
Ha venido Ferreti huyendo de Tevarus cantando a 3 voces Mediterraneao de Serrat-Bunbury-Perales; también, pese a ser las 10 de la mañana, se han convertido en la 6 del club de las 6, con esos madrugones de cojones con Ara y el Petisui, Andrés ahí estaba, como una manta zamorana, en el quinto sueño, que es gratis.
Y mamá, mamá... esa si que es una maratoniana de verdad, corriendo todos los días hasta Graná a dar besos y "power" a discreción a su familia.

¿Aún pensáis que no es para dar las gracias?

Por todo esto he quedado primero, HEMOS quedado primeros.
 
Yo sólo he puesto las patas.

El resto ha sido cosa vuestra.

Aunque os siga debiendo una, hoy HEMOS GANADO.

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