Río de la Plata


Y allí, mientras el Plata,
 seguía su curso, 
parejo al sol, 
los colores de los tejados ,
decían adiós al calendario.

Y allí, arriba del todo, 
apurando las borras de té,
dando vueltas a la taza,
pensaban por dos.

Y allí, a la orilla de Puerto Madero,
hicieron justicia con un papel,
se pintaron la cara.

Y allí, y aquí, 
y aquí, y allí, 
cogieron la línea del trece,
empezaron a ser uno.



Comentarios

Cristina Álvarez ha dicho que…
q pasada... precioso!!!
Cristina Álvarez ha dicho que…
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